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LA MEMORIA VISUAL DE LA ESCUELA (1). Acercarse a las imágenes de la memoria escolar

ELÍSABETH GARCÍA ROMÁN

Basándome en una obra de Eulalia Collelldemont, profesora del Departamento de Pedagogía de la Faculta de Educación de la Universidad de Vic-Universidad Central de Cataluña, leemos cómo los vestigios gráficos conservados de cuando la escuela no estaba democratizada ni profesionalizada son pinturas e ilustraciones realizadas por artistas ajenos a la realidad escolar. Lo mismo ocurre con las caricaturas, dibujos y otras ilustraciones que aparecen en las revistas de aquella época.

  Por tanto, cuando atendemos a la memoria escolar de entonces no podemos extraer elementos de índole pedagógica como qué era lo que se enseñaba y se aprendía y cómo se hacía para enseñar y aprender. Entonces, lo relevante era la propia existencia de la escuela.

 Posteriormente, al final del proceso de expansión de las escuelas, los carteles pasan a ser la forma característica de representarlas con la función de transmitir la ideología política. En este sentido encontramos carteles durante el periodo de la II República y la Guerra Civil.

  Después, en pleno auge del franquismo, las imágenes captan los rituales del proceso educativo: visitas importantes, fiestas conmemorativas, actos públicos de expedición de títulos o imágenes del grupo o de la clase. De esta manera, la novedad, el testimonio del quehacer diario en las escuelas se ve desplazada por los anhelos de crear eventos y escenografías, reflejo de un fenómeno educativo que perseguía la ritualidad de un proceso vital, con la máxima ausencia posible de experiencias personales y subjetivas.

  A partir de 1985, fotografías de escenas cotidianas en la escuela toman el relevo de las propuestas anteriores. Aparecen alumnos realizando actividades en el aula y en la entrada y salida de los centros educativos.

  Este protagonismo de la infancia puede interpretarse bajo dos puntos de vista. Uno, por la tendencia psicológica y pedagógica de ubicar a los niños en el centro del proceso de aprendizaje. Así, no se entendería la representación gráfica de una escena escolar sin los sujetos que actúan en ella. La segunda interpretación tiene que ver con la conversión de la memoria visual en objeto de estudio. Es decir, las imágenes pasan a ser fuentes directas para la investigación sociológica, etnográfica o de la historia reciente.

(Artículos de un master titulado “Memoria y crítica sobre educación”, realizado por Elisabeth García Román, miembro del Consejo de Redacción de AZAGALA, algunos de ellos centrados en la historia de la educación en Alburquerque

PORTADA: Escolares en Alburquerque

Fotos 2 y 3: Cárteles de propaganda de la izquierda y la derecha durante la Segunda República.

Foto: Escolares durante la dictadura.

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