Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Mr. Cooper and me.

Charo Ceballos Silva

Conocí a Edward Cooper en noviembre de 2017. ADEPA le homenajeaba por su encomiable labor desarrollada durante la lucha para evitar el ultraje a la arquitectura del Castillo de Luna, y Pablo Bozas y yo fuimos a recogerlo a la estación de tren de Cáceres. La idea era viajar el sábado por la mañana hacia Alburquerque. Cuando se bajó del tren, después de las presentaciones de rigor, nos dijo que quería ir a cenar jamón y vino, y eso hicimos.

En uno de los mesones típicos de la Plaza Mayor de Cáceres estuvimos cenando al calor de una llama artificial, pero igualmente acogedora. Para mí, fue todo un acontecimiento compartir esas horas de charla con él; lo que más admiro en una persona es la erudición, y Cooper era un erudito, una persona sumamente culta y una eminencia en su ámbito. He leído sus escritos en español y no deja de sorprenderme cómo un nativo inglés podía redactar en español con ese absoluto dominio del idioma.

Esteban Santos y Edward Cooper.

Cooper estaba muy interesado en visitar el castillo de Azagala, y el domingo por la mañana allá que fuimos, Mr. Cooper, Pablo Bozas, Esteban Santos y yo misma. Tuvimos que colarnos a través de una valla metálica para acceder al castillo, pero mereció la pena. Una eminencia mundial en castillos medievales fue nuestro cicerone ese día, y yo su ayudante en el trabajo de campo, tomando fotos de todo lo que él me iba señalando. Esa jornada tan particular quedó reflejada en un artículo que escribió Edward Cooper titulado “Por qué es importante el castillo de Azagala”, ya que parte de las fotografías que se recogen en él se tomaron durante la visita que hicimos esa mañana.

Pablo Bozas y Edward Cooper.

Cooper me cita en ese texto como autora de las fotografías. Además de la fortuna de conocerlo, siempre me quedará el orgullo de que mi humilde nombre aparezca al lado del de una mente privilegiada.

Descansa en paz, Edward.

Edward Cooper, Pablo Bozas y Charo Ceballos.

Impactos: 40

Sé el primero en comentar

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *