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Cartas emponzoñadas (XVI)

ANTONIO L. RUBIO BERNAL

Puerto de Albahacar, casi en verano 2021

Hola Rosita, déjame que recuerde; no te haces una idea cuánto me llenó de deleite escuchar a mi nuera gritar: ¡Ramiro, le llama “La Mirla Blanca” para interesarse por su estado de salud! Después vendría aquella conversación improvisada, dulce y fluida, tan cargada de sabios consejos. Gracias, Rosita, de verdad; ya estoy mejor, digamos que por mantener una actitud positiva frente a la adversidad, que en mi época siempre fue: “bicho malo nunca muere”. La zarzaparrilla me ha “limpiao”. ¡“Cuidao” que los jóvenes no os intereséis por las plantas y sus propiedades! En fin, el tiempo pasa y ellos sin entender que me pueda cartear con “chavala” tan joven. Como para entender mi propósito de escribir “La Noble Epopeya de Puerto; en pro de su decencia y la libertad arrebatada por el par de ellos”. Buenas ganas, mi nuera no te perdonará jamás que dejaras a su hijo.

Pensaba “hace na” que cuando esta carta fuese “leía” por los lectores tú y yo (bueno, y Pura y su madre) habríamos ido de excursión a Portugal y nos habríamos “divertío” de lo lindo; mientras tanto, ¡lo que tardan en pasar los días!, aún es martes y tú hasta el viernes no “aterrizas”.

Créeme, estoy “rayao” con Puerto; y lo peor, sin ser capaz de encontrar el tope a tanta desfachatez como la demostrada. No lo sé, pero remontándome a lo “vivío” en estos setenta y pico de años debo culpar a los puertoalbahaqueños, por nuestra total ausencia de compromiso político (sí, muy pocos creemos en el sistema de partidos); por nuestro miedo (sí, hay auténtico pánico a los gerifaltes); y por nuestra hipocresía (sí, ¡de ésta total no estamos “apañaos”!); las tres cuitas han llevado a este caciquismo casposo sin parangón, el más cruel existente en Los Baldíos. Si es por artimañas, la farsa se ha utilizado como argumento, de ahí que nadie se fíe ni de Dios, razón por la que vivo en lugar “equivocao” en el momento más inoportuno, viendo cómo lo que debió ser bonanza se ha “convertío” en desventura. Y me preguntan ¿y usted por qué escribe esas cosas? ¡Coño, como para no pensar y escribir sobre nuestras desdichas!, viendo que aquí no viene nadie a sacarnos las castañas del fuego (a por los votos sí); por eso, y mientras tanto, tus epístolas son mi oasis, me hacen soñar con otro Puerto, sin duda posible, donde los gobernantes, al menos, no muestren sólo apego a su bienandanza personal (entiéndase, al “parné”); donde no sólo se respire decadencia; donde no nos sintamos enemigos, y yo mismo pueda dejar de ser como Juan Bautista, evangelista en el desierto; donde poder dejar de ser disidente, siempre protestando y sintiendo aversión por lo que tenemos; donde dejar de denunciar semejante cambalache que semeja a esperpento valleinclaniano, mínimo.

Fíjate bien en lo que prosigue; si el mismo interés que ahora tiene el “ex” en figurar y proferir “gansadas” lo hubiese tenido en hacer las cosas bien hechas a lo largo de los veintiséis años que lleva al frente de “La Casa de los Truenos”, otro gallo nos hubiese “cantao”. “Cuidaito” ese ORPO que asemejase la plastilina, cuando no partido lo convierte por el “sempiterno” arte del “birbiriloque” en asociación, para terminar en lo que es: el comodín de este sainete. Y ¡cuántas letanías le escucha uno, que si el futuro… que si la defensa… que si vital…! ¿Te “quié i ‘ya”? Pues no se va; con la solemnidad de guerrero medieval desafiando al “Luna, el del Fortín”, como espetándole: “tú en el medievo, yo en la actual coyuntura, somos los “mascas” en plaza”; emulando a cualquier autoridad democrática en acto de toma de posesión, incluso ante la Constitución (¡la mi pobre, que mal papel desempeñó en la foto!), estampó su firma, él, el artífice “sine qua non” de la ruina puertoalbahaqueña, haciéndolo por decreto de la actual alcaldesa que tuvo a bien darle poderes para hacer y deshacer a su antojo, mostrando así que tres carajos le da cualquier criterio ético y no pudiendo caer más bajo sino con su exaltación, con tal de que se mantenga en el poder, y caiga la “breva” (1.500 pavos por 14). Ojo, y percátate que mi pluma no tacha el nombramiento de ilegal, aunque desconozco si su inhabilitación se ha “cumplío”, pero sí rubrica con todo su brío la estima de “indecencia supina”. ¿Dónde se ha visto semejante faena? Dios nos coja “confesaos” y poco sea el tiempo del “desaguisao”, porque “arreglaos” estamos. Desde el movimiento “Resistencia” grito una vez más ¡BASTA!, confiando en que partidos y sindicatos actúen ya.

No puedo más, Rosita. Cargo mi péndola de “hiel” y heme aquí, incapaz de pensar, cual “bruño”, que es la época. Además, te lo digo, al ser internacional, los sellos valen “un güevo”; no como tú que me las envías con “franqueo concertado” (así “vengan brevas”). Mandarte muaks de esos y decirte que si alguien sueña con tu venida ése es Ramiro.

Monsaraz, tocando el verano de 2021

            Hola, Sr. Ramiro; no tome en cuenta el coste de los sellos, por favor, más bonito es que estemos en vísperas de vernos tras la COVID. ¡Qué ganas de gastar un ratito a su lado, hablando, mirándonos, riendo…! Ojalá todo vaya bonito y termine en la Adega de Borba, pase por Taverna dos Conjurados en Vila Viçosa y zumbando para Puerto de Albahacar. El viernes noche saludaré a la panda, volver a sentir la chispa de la amistad nada más vernos, contar sandeces, reír sin parar… Saludar a Mabel, ¡está gordísima! Desearle un feliz parto. ¡O terraço do Tegamar em “Paseo de los Gastosos” (jeje) é lindo! El sábado, sobre la una del mediodía, excursión a Urra; por la noche, Dios dirá; y el domingo, no sé si antes o después de comer, para Monsaraz. Desconozco por qué pienso que estoy demasiado delgada (“flaca”, que decimos ahí”), verá cuando me vea como me lo refiere. Hoy en el baño me decía a mí misma: “Rosita, se te notan hasta los huesos de la cadera”. Y las costillas, no digamos. Felizmente não perdi meu cabelo abundante.

            Le confiaré una cosa: nadie sabe, ni Filipa, la dimensión afectiva que ha tomado el Palacete desde que mi padre y Poliana se marcharon de Vila Viçosa; y eso que estoy poco tiempo en él, pero ¡esa horita que gasto cada día en la siesta me satisface tanto! En sí la casa, salvo los tejados, a los que se sustituyó los caballetes y las chimeneas, sigue siendo la misma de siempre, só agora eu presto mais atenção nela. Incluso a veces me invade la idea de que de no haber ocurrido lo que pasó, en un futuro hubiese sido nuestro hogar, el mío con su nieto. Me gustaría tanto podérsela mostrar, su salón del siglo XVIII, presidido por un retrato de mi abuela Aldonça cuando joven, nuestra bienhechora, que, aun enviudando y con problemas de salud, sacó el capital colonial de los Abreu adelante. Allí posa, con un generoso escote y su cabello negro recogido; con abundancia de encajes y bucles en su ropa. La estancia, con sus altos techos, da la bienvenida a toda la casa: sus paredes enteladas, cortinas de tela tupida, sillones tapizados con terciopelo rojo (esa fue siempre una de las manías de mamá, conservar las cosas intactas, como si el tiempo no hubiese pasado por ellas), alfombras a juego, lámparas con tulipas de cristal de Murano, mesas, tanto la del comedor como la del café, de ébano oscuro traído desde Angola (quando esta era uma colônia portuguesa), enormes espejos enmarcados en madera tallada de nogal veteado, donde, si algún día ocurriese, sería mi pedida de mano. Todo en él tiene una sola función, deslumbrar. Le confieso, antes era incapaz de apreciar su belleza, su armonía, su valor… ahora, a mis treinta y tantos, ¡vamos que sí lo valoro!

Sua escrita o revela como um filósofo de Puerto. Pero no se obsesione, ya vacunado, salga a que le dé el aire, tome el sol, olvide la sinrazón e hipocresía existente en la Villa. Lo mismo la gente tiene aquello que siempre quiso; personalmente desde mi juventud sabía que la cruel realidad caería sobre nuestros hombros, convirtiendo nuestro tiempo en el periodo más absurdo de nuestra historia, donde la vida política se limita a la batalla que se está librando entre vadillistas y sus enemigos, donde estamos nosotros. La clave está en saber si al final vendrá la derrota de los primeros o la rendición incondicional de los segundos. Desde luego ellos en su contra tienen ya la caída del culto al líder carismático, la finalización de la apología a los servicios sociales, la ineficacia del boca a boca por no creerlos mucha gente que antes le seguían a pie juntillas, y alguna otra seña identitaria que también se encuentra en decadencia. Conté lo de su nombramiento como asesor en el seminario de Análisis Financiero y no daban crédito, cómo el causante de la ruina podía volver a coger las riendas de los destinos. Mi amigo Joao, quien se erige en pretendiente efímero, llegó a decir que en Alburquerque existía otra dimensión ética de la política, que devemos ler Aristóteles. Si le soy sincera veo todo como un proceso en declive, en el que a los gobernantes no les queda el más mínimo revulsivo para poder reavivar la Villa; tudo está nas mãos de Deus, abandonado a su suerte, por carecer de un mínimo proyecto ya sea económico, social o cultural; con multitud de familias inmisericordemente golpeadas por sus impagos, y ellos cobrando (no se crea que no es gorda ésa); en fin, para mí representa el fracaso más rotundo, la estafa más atroz a la que se somete a un pueblo con el consentimiento del mismo. Cierto es que la democracia en estos tiempos no nos está uniendo, pero es lógico, pues sólo con ver la cantidad de vecinos que están aterrorizados por las circunstancias se comprende. Mas aí está você, cual conciencia de la sociedad puertoalbahaqueña, que con su palabra nos sacude la pereza y nos lleva a la protesta, ante unos gobernantes que pasan hasta de lo elemental, a dignidade de um povo.

            E seu neto não para de tentar. Ayer recibí otra carta que me quedó muda (amén de otras cosas), donde mezclaba la letra de una canción de Sabina con sus propios sentimientos y confesiones. Decía así, “De sobras sabes que eres la primera”; para continuar, /nenhum outro tomará seu lugar/. “Que no miento si juro que daría por ti la vida entera, por ti la vida entera”, /estou disposto a criar um filho com a sua ajuda/. “Y sin embargo un rato cada día, ya ves, te engañaría con cualquiera, te cambiaría por cualquiera”, /é assim que sou miserável/. “Porque una casa sin ti es una emboscada, el pasillo de un tren de madrugada, un laberinto sin luz, ni vino tinto, un velo de alquitrán en la mirada”/um chão sem alma onde seus pés descalços não vagam, falta de alegría, sem felicidade habitando em seu seio/. “Y me envenenan los besos que voy dando, y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño”/diariamente concordo meu sonho lembrando de você; o teu sorriso, a tua espontaneidade, as tuas carícias, aquela maneira singular de me dizer: ¡amor! ¡Dame una oportunidad, Rosita, por favor! É todo o meu ser que anseia por você/ Y  dice usted, ¿no tengo yo bastante con esto?  A mí cada día me inquietan más sus misivas, es como si al respecto estuviese perdiendo seguridad. Y sabe qué ocurre, que él en mi memoria no ha variado nada, y recuerdo todo, sus toqueteos, sus achuchones, sus pellizcos, sus caricias, sus abrazos, sus besos, todo, todo. ¡Ay, Medea, lo que recuerdo tus palabras en aquella noche estrellada de Mérida, junto a él sentada en el teatro romano!: “los dioses cumplen contra nuestra esperanza numerosos designios, pero no aquellos que deseamos”. Como se a vida ensaiava todas as suas posibilidades conosco. Pero no me arrepiento de nada de aquello que hice por él y su futuro; a cambio ¡foi tanto o deleite! El tiempo gastado, casi tres años, ha sido la mejor época de mi vida. Siempre recordaré aquellos días que los dos solos pasamos en la casa de Almada, aquellos baños por la mañana con la playa aún solitaria entre risas y chapuzones, aquellos nervios que le entraban si se acercaba alguien y yo estaba en toples. ¡Ponte algo, por favor! Mil veces volvería a hacer lo hecho; aquello fue respirar y disfrutarlo. A buen seguro que con su nueva responsabilidad que comienza ya, en veinte días, bien que se acordará de mi padre y sus influencias. Mas minha vida não acabou, mas começando, con un proyecto empresarial exigente que me ha venido dado y un posible proyecto académico apasionante que me encantaría llevarlo a cabo, ambas cosas irrenunciables para mí y menos por un hombre en el que ya no confío. Al día de hoy busco la realización plena de mi ser, y no creo que ésta esté en el proyecto “matrimonio”.

            Le dejo con pena, quiero telefonear a papá y gastar un ratito hablando de nuestros asuntos, últimamente está muy preocupado por todo lo mío (¡quem diria, viveu na Villa e semanas se passaram sem nem ligar!). Está desquiciado por Poliana, tem enxaquecas e está tendo uma crise. Muchos Muaks, de corazón, de su amiga Rosita, la Portuguesa.

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