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La “apestada”, el miedo y el futuro de Alburquerque

Aunque una manifestación con cerca de 100 personas habría sido impensable hace un par de años, lo cierto es que siguen siendo muy pocos los trabajadores que están dando la cara por una causa justa y que les afecta directamente a ellos y a sus familiares. Es cierto que todas las mañanas se concentran una veintena en la puerta del ayuntamiento y todos están ya en la “lista negra” del vadillismo, pero también es cierto que ni una sola trabajadora de las residencias ha acudido a los actos convocados, y llevan 3 y 4 meses sin cobrar. Por esto, igual que Alburquerque fue una vergüenza para la lucha feminista cuando ninguna se atrevió a defender a la víctima de la brutal persecución de Vadillo e incluso las Madres Progresistas firmaron en favor del ex alcalde, la actitud de la mayoría de trabajadores es igualmente una vergüenza para la lucha obrera, y sobre todo para la izquierda, cuya dignidad solo están salvando dos personas destacadas en Extremadura, Gabriel Montesinos y Moisés Cayetano, que ayer también estuvieron presentes en la concentración, y otro luchador de la izquierda local, Esteban Santos, que ha dado la cara contra todas las injusticias y los abusos del vadillismo. Pero nadie del PSOE y nadie de Podemos han venido al pueblo a defender a los trabajadores. Allí estuvieron concejales de IPAL y del PP, sin querer protagonismo, en segundo plano, para evitar que la “mujer de paja” que nos gobierna a golpe de obedecer al “emérito” diga que esta causa es para derribar al dúo Murillo-Vadillo, como comentan los “que no quieren ver” porque siguen esperando favores y chanchullos.

Allí estuvo Juan Antonio García, delegado de USO, el único sindicato que vino pese a que representa a los funcionarios y estos están al día del cobro gracias al esfuerzo de Juan Pedro Pulido, al que nuestros gobernantes temen no sea que vaya a iniciar otra protesta que salga en toda Extremadura. No estuvo CCOO que es quien representa a los contratados y no sabemos si es que no los avisaron porque, claro, estaría bueno que se presentarán delegados de fuera y no hubiera ningún trabajador afectado y ni siquiera su representante en el ayuntamiento.

Juan Antonio pidió a la gente que guardara la distancia no sea, dijo que “la alcaldesa saque la excusa del Covid” y aseguró que aquí estará USO todos los sábados. “Que no se libre de nosotros”, añadió. Le pidió que explique públicamente si ella va a cobrar ya febrero o se va a poner en la cola con el resto de trabajadores.

Tuvo palabras de recuerdo para Mariano Cordero, fallecido recientemente, quien, recordó, estuvo aquí apoyando a Juan Pedro e incluso le dejó un traje para los días de intenso frío. “El mejor homenaje que le podemos y hacer es mantener viva la lucha, porque él habría estado aquí hoy”, señaló.

Respondió a Murillo, quien dijo, cómo no, que USO forma parte de un “complot político”. “Tiene mucha caradura porque estamos aquí por nuestra implicación con los trabajadores y porque no dejamos tirado a nadie”, dijo, y pidió al pueblo que reflexione, que piense que la solidaridad y el respeto a la pluralidad de opinión son fundamentales en la sociedad. Y, sobre todo, que piensen en Alburquerque, que la gente decida “si quiere lo mismo en el futuro o que las cosas funcionen de otra manera, que se respete a los trabajadores y que el pueblo llegue a ser lo que merece y explote su potencial, si quiere que Alburquerque salga en las noticias por cosas positivas y no por la vergüenza de que hay un trabajador que se pone en huelga de hambre por no cobrar su sueldo”.

Juan Antonio García recordó que gracias a la lucha de Juan Pedro y a los que dieron la cara con él, Murillo fue expulsada de la Diputación, y añadió que le llaman allí la “apestada”, a la que no quieren ver. Pidió que el secretario regional, Fernández Vara, la expulse del partido.

Por su parte, Juan Pedro, al que escuchamos en el vídeo de abajo, dijo que “la solución no va a venir de fuera y quedándonos en casa no vamos a conseguir nada”. Recordó que su huelga de hambre sirvió para que echaran a Murillo de la Diputación, pero tardó dos semanas en ponerse el sueldo del ayuntamiento. “La unión hace la fuerza”, insistió, y dijo que los funcionarios están cobrando gracias a que están denunciando en los juzgados y en la inspección de trabajo.

Finalmente pidió la palabra un trabajador ya jubilado al que adeudan más de 350.000 pesetas desde hace años, y una mujer valiente a la que adeudan diez jornales del mes de octubre.

 

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Portada: Imagen de la concentración de ayer.

Foto 2: Juan Antonio García, delegado de USO.

Foto 3: Juan Pedro Pulido e Isabel García, mujer a la que le adeudan días de trabajo en octubre y que dio la cara ayer.