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Murillo se aferra al sillón y a la política para vivir bien y es acorralada en el pleno

Aconsejamos escuchar o ver el pleno de anoche donde lo único positivo fue el cruce dialéctico entre los dos portavoces, Gutiérrez y Robles, y esa es la esencia de la democracia que quiere borrar de Alburquerque una señora que, como bien dijo el edil de Ipal no ha hecho otra cosa desde que llegó al pueblo que embolsarse una buena suma de dinero. Es más, ahora, cuando la han echado de la Diputación, podría haber cobrado el desempleo un tiempo y no suponer otra carga más al ayuntamiento, cuando no cobran sus trabajadores y, ojo, se adeudan días de trabajo a obreros desde hace más de 6 meses.

Que la economía iba a volver a protagonizar el pleno se vislumbró cuando el secretario informó que el ayuntamiento tiene que devolver la fianza millonaria que depositó una empresa, Naturener, cuando Vadillo prometió que se iban a hacer las termosolares en los Baldíos, allá por 2008. Pues bien, Murillo trató que pasara desapercibido que la reclamación de la devolución de ese dinero es nada menos que de 2015 y, por eso, cuando Gutiérrez le preguntó por qué se había tardado tanto tiempo en aprobar reintegrar esos fondos, la alcaldesa empezó a titubear, sin saber qué decir para no contestar nada al final.

No es difícil saber por qué no se ha devuelto el dinero a Naturener desde 2015 y es fácil adivinar quién va a obligar al ayuntamiento a hacerlo 7 años después.

Pero el punto que levantó todas las ampollas fue la desfachatez de Murillo de ponerse ahora un sueldazo, y el vergonzoso seguidismo de los concejales de apoyarlo, pudiendo haber incurrido presuntamente en un delito según ha explicado en el Facebook de AZAGALA el abogado Emilio Bueno, y según nos aseguraba otra fuente ayer.

Murillo se negó a dar los datos brutos, porque la cantidad es más escandalosa, y se limitó a decir, sin sonrojarse, que ella cobrara 14 pagas de 1700 euros limpios, y los dos ediles liberados siguen igual, 14 pagas de 1200 euros líquidos. Si echamos cuenta la broma se va por encima de los 8.000 euros todos los meses. ¿Por qué habrá alguna retención por embargo a alguien? ¿No es verdad? Preguntamos.

Gutiérrez fue duro y atacó a Murillo no ya por ser una profesional de la política cuando Ipal dijo entenderla como un servicio al pueblo, sino por su “falta de respeto a los trabajadores que llevan años con retrasos en los cobros, y ellos deben estar muy por delante para cobrar puntualmente”. “Ya vemos que no se quiere ir de la política como se rumoreaba”, le dijo, como también que “le ha faltado tiempo para ponerse el sueldo” desde que la cesaron de la Diputación.

Murillo respondió llena de rabia, como un toro contra las tablas, lanzando frases sin sentido ni credibilidad alguna: “Esto es una campaña política”, vino a decir en resumidas cuentas.

A continuación, Manuel Gutiérrez anunció una moción para su inclusión en el pleno y Cipriano Robles trató de impedir su lectura, lo mismo que Murillo, pero esta vez el secretario dijo que tenía todo el derecho a hacerlo por ley. El portavoz de Ipal recordó que el presidente de la Diputación cesó a Marisa Murillo de sus cargos argumentndo que “el abono de las retribuciones es el derecho más sagrado y reconocido que tiene cualquier trabajador, en contraprestación a su trabajo, esfuerzo y dedicación, por lo que como presidente, no puedo ni debo abstraerme de dicha situación, y la única forma que tengo de solidarizarme con esos trabajadores” es revocar todos los cargos de Murillo.

Y, con toda lógica, Gutiérrez añadió que si la echaban de la Diputación, cómo no iba a hacer lo mismo en el ayuntamiento, que es donde realmente la alcaldesa está haciendo tanto daño. Por ello pidió al pleno que se la reprobara, con lo que tenían que retratarse todos los concejales.

Pero Murillo, antes de dejarlos pensar, dijo directamente que la “reprobación debería hacerse a usted (Gutiérrez) por insultos machistas a esta alcaldesa”. Dijo que se rechazaba la moción porque no era urgente, mientras Raquel del Pozo preguntaba si “no es urgente que cobren los trabajadores”.

Se pasó a la votación y no hubo fisuras, todos votaron en contra de la urgencia de la reprobación a la alcaldesa.

Más tarde hablaremos de la segunda parte del pleno, la más tensa con “duelo final” tras levantarse la sesión.

 

 

 

 

 

 

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