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Gran éxito del Mercadillo Solidario con Adifisa del curso Colaborativo Rural 3R2 Recicla Villar del Rey

La primera jornada del Mercadillo Solidario organizado por el curso Colaborativo Rural 3R2 Recicla Villar del Rey, puesto en marcha por el ayuntamiento de Villar del Rey gracias a una subvención de la Junta de Extremadura, fue un rotundo éxito. Los alumnos del citado curso vendieron objetos decorativos realizados con productos reciclados, con el fin de recaudar fondos con destino a Adifisa, asociación que también participó con un stand con sus calendarios solidarios y otros productos. Además, en una sola mañana se agotaron los números de una rifa que puso en marcha.

El consistorio de Villar del Rey, presidido por Moisés García, demostró así su sensibilidad hacia una causa noble y adquirirá un corazón solidario para Adifisa, que lleva más de un año esperando que el ayuntamiento de Alburquerque les conceda un lugar donde instalar un corazón que en principio iba a conseguir por otros medios.

La actitud de Moisés García contrasta con la Marisa Murillo, la cual desde que ocupó el sillón de la alcaldía se ha negado a recibir a la presidenta de Adifisa, Mercedes Bernal, y a la directora del Centro de Atención Temprana de esta asociación, Belén Rodríguez.

Ahora, gracias al curso Colaborativo Rural 3R2 Recicla Villar del Rey, Adifisa consigue ese gran gesto solidario y tendrá un corazón, que no olvidemos, utiliza para recoger tapones cuya venta va destinada no a esta asociación sino a niños que lo necesitan, en concreto, los del último año son para el pequeño Carlos Rigote que necesita 160 toneladas de tapones (unos 35.000 euros) que les permitan comprar un coche especial para evitar que la columna del niño sufra en los desplazamientos.  

Cuando nació, Carlos tuvo un derrame cerebral y al mes de vida ingresó en la UCI y le tuvieron que operarle de hidrocefalia. Pero los problemas crecieron a los siete meses al volver a entrar en quirófano; el niño cogió una infección por meningitis, se quedó ciego y empezó con ataques epilépticos. Esto acarreó tres meses hospitalizados y cuatro operaciones más.

Luego tuvo una destrucción cerebral por una nueva hidrocefalia y hubo que intervenirlo de nuevo, mientras seguía convulsionando. Su familia cogió todos sus ahorros y fueron a un reputado neurólogo en Barcelona. El diagnóstico fue que tenía más de 120 crisis epilépticas diarias. Era normal que el niño no avanzase porque cuando le daban las convulsiones por la noche todo lo que había aprendido por la mañana se le olvidaba por la noche. Por decirlo de alguna manera su cerebro se reseteaba. Todos los días era empezar de nuevo.

Gracias al proyecto Corazones Solidarios instalados en diversos municipios de la provincia de Badajoz, se está recogiendo tapones para Carlos. Este programa recibió el Premio Extremeño al Voluntariado Social 2018.

El próximo día 4 se repetirá este Mercadillo en Villar del Rey.

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Portada: Personal del Curso Colaborativo de Villar del Rey junto con su alcalde Moisés García, la presidenta de Adifisa, Mercedes Bernal, la directora del Centro de Atención Temprana, Belén Rodríguez, y trabajadores de la asociación.

Foto 2: Mercedes Bernal, Manolo Gutiérrez y Miriam Tarrat.

Foto 3: Carlos Rigote, beneficiaro de los tapones recogidos por Adifisa.

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