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Vadillo anunciará cientos de empleos en una gran planta fotovoltaica en los Baldios

El alcalde de nuestro pueblo Ángel Vadillo presentará en los próximos días o semanas un “macroproyecto”, como él mismo le llama, de una gran planta fotovoltaica en los Baldíos, tan grande que se habla de mil hectáreas, promovido por unos empresarios extranjeros.

Falta poco ya para las elecciones y, tal y como nos tiene acostumbrados en estas fechas, Vadillo está lanzando las campanas al vuelo y prometiendo que habrá trabajo para todo el mundo y entrará dinero a mansalva en Alburquerque. Pero eso ya lo hemos escuchado con las termosolares, con la ONG de los mil empleos, o las 128 viviendas de hace cuatro años, cuando ilusionó a muchas parejas de jóvenes, que se apuntaron en una oficina abierta por el ayuntamiento, porque en el programa electoral figuraba, faltando a la verdad, que ya había expropiado la finca donde iba a dar las parcelas.

Lo cierto es que Extremadura vive un auténtico boom de las plantas fotovoltaicas, tanto que se hay más de 600 solicitudes de instalación que se encuentran en estudio y, de ellas, se están gestionando actualmente 35 proyectos y no paran de llegar inversores a muchos pueblos de la región para intentar que sus proyectos acaben siendo una realidad, pero desgraciadamente la mayoría no saldrán adelante. Entre los que están en estudio, no hay ningún proyecto en Alburquerque, pero empresarios del sector han alquilado ya fincas o están buscando donde asentarse, algo que está ocurriendo en otros pueblos cercanos y, en general, en toda Extremadura.

Sin ir más lejos, hace unas semanas se presentó un gran proyecto de energía fotovoltaica en Valdecaballeros, que ocuparía más de 500 hectáreas y la inversión supera los 200 millones. Se trata de una planta de 263 megavatios de potencia instalada, una de las más grandes, cuya tramitación administrativa ya está iniciada en la región. Más grande aún es la que gestiona Iberdrola en Usagre e Hinojosa del Valle, con una extensión que equivale a más de mil campos de fútbol.

Pero las gestiones de estos proyectos son largas y tediosas, como dice Vicente Sánchez, presidente del Cluster de la Energía en Extremadura, tanto que esta de Iberdrola empezó a gestarse en 2012 y se anunció en verano de 2016. Sin embargo, como suele ser habitual en Ángel Vadillo en época en que necesita recolectar votos, ya lo está contando como hecho y ojalá fuera así, pero no lo es.

Entre otros requisitos hay que tener un estudio de impacto ambiental y un macroproyecto no es fácil que cuele en los Baldíos. Tenemos el precedente de Calzadilla de los Barros, Bienvenida y Medina de las Torres, en los que Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha emitido, tras cinco años de papeleo administrativo, la Declaración de Impacto Ambiental negativa. De hecho, los técnicos del Ministerio solo avalan la posibilidad de desarrollar la mitad del proyecto y dos de las cuatro plantas no podrán construirse “por suponer impactos adversos significativos sobre fauna amenazada”. Pero es que después hay que someter el estudio a información pública. Además, se necesita la autorización administrativa previa, con declaración de utilidad pública. Y en nuestro caso, lamentablemente no existe infraestructura (subestación) para la evacuación de la energía eléctrica producida.

Manuel García, Director General de Planificación Energética de Extremadura, ha dicho hace unas semanas a la prensa que este sector fotovoltaico “es algo muy dinámico y que puede por tanto variar constantemente, pues hay un montón de solicitudes todos los días”.  Además, en la Administración regional, añadió, hay un total de 555 expedientes relativos a instalaciones solares fotovoltaicas, 320 de potencia superior a 100 kilovatios.

Si los proyectos son de más de 50 kilowatios, como sería el caso del de nuestra localidad, no es la Junta de Extremadura la que da los permisos si no el gobierno central.

En el último año, en la subasta que se realiza el gobierno, se adjudicaron 23 plantas de renovables, y actualmente el número de solicitudes es una auténtica locura, más de 600 en estudio, entre ellas tres en Mérida, en Talayuela, Carmonita, Trujillo, Usabre, Hinojosa del Valle, Mérida, Badajoz, Castuera, Malpartida, etc. Por el momento, no hay ninguna solicitud presentada de Alburquerque, donde, insistimos, de la que hablará Vadillo, es solo una de las proyectadas en nuestro pueblo, porque otros inversores ya han alquilado incluso algunas fincas privadas de nuestro término municipal, según ha podido saber www.revistaazagala.org

Lamentablemente no saldrán todos adelante, porque podría producirse una burbuja en el sector, pero la situación actual del mercado de las renovables, con un nuevo impulso a proyectos antes bloqueados, y el hecho de que para 2020 deban estar funcionando un buen número de plantas para que España cumpla con el objetivo marcado, hacen que sus posibilidades de desarrollo hayan crecido significativamente en el último año.

Por tanto, los alburquerqueños podemos tener la esperanza de algo que sería muy positivo para el pueblo, pero no podemos lanzar las campanas al vuelo, ni ilusionar, ni mucho menos engañar, a la cantidad de gente que está sin trabajo.
Durante la construcción de una planta de las dimensiones de las que hablará nuestro alcalde se emplean a unas 800 personas durante cerca de un año, y luego durante la vida de la planta habrá unos 50 empleados, la mayoría de ellos técnicos, sin olvidar el dinero que dejaría en el ayuntamiento por el alquiler de los terrenos baldíos.

Sin lugar a dudas, si llega a ser realidad, sería una noticia extraordinaria que vendría a paliar en parte la situación de ruina total del ayuntamiento.

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FOTO 1: Imagen de una gran planta fotovoltaica.

FOTO 2: Foto de un vehículo de Naturener, la empresa de renovables que iba a montar 5 plantas termosolares en Alburquerque y finalmente no se llevaron a cabo y de disolvió la sociedad constituida para nuestro pueblo.