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Verano fresco y pequeños regatos corriendo en nuestros campos y callejas

Es tan atípico el verano que estamos viviendo que incluso corren pequeños regatos en las callejas de Alburquerque, como el que vemos en la fotografía, tomada esta misma mañana en una que desemboca en la dehesa comunal, en concreto cerca de la fuente del Corcho. Se trata de un humilde regatillo que nace en un “manantío”.

Hasta bien entrado junio estuvo lloviendo y salvo un par de semanas de calor desde mediados de dicho mes y hasta principios de este, julio está siendo fresco, incluso frío, especialmente por la noche, cuando las temperaturas bajan considerablemente y permiten dormir sin problemas, tanto que hay que cerrar las ventanas y arroparnos al menos con una sabanita.

No olvidemos que junio y julio son meses en los que, tradicionalmente, hace más calor que en agosto. No obstante, como bien consta en un dicho popular: “el tiempo no se lo come el lobo”, y nuestros mayores “barruntan” que el verano se va a prolongar y las temperaturas posiblemente sean altas incluso en octubre.

No estamos hablando de las previsiones meteorológicas que apuntan a un verano fresco, sino de aquellas que nacen en la experiencia de los viejos campesinos de antaño que aún sobreviven en nuestro pueblo.

Esperemos que en dos fechas cruciales del estío alburquerqueño, Contempopránea y Festival Medieval, las temperaturas sean frescas, porque está demostrado que eso contribuye a atraer a estos acontecimientos a un mayor número de visitantes, sobre todo en las jornadas matutinas de la gran fiesta del medievo en Alburquerque.

 

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